-

Editorial El Sitio. Octubre de 2017

 

Un detalle que no es menor: el próximo año el concepto de psicosis ordinaria acuñado por J.-A. Miller, cumplirá veinte años. También nuestro Instituto.

El Conciliábulo de Angers en 1996, reunido bajo el tema “Efectos sorpresa en las psicosis” y La conversación de Arcachon en 1997 cuya convocatoria fue “Casos raros”, precipitaron en la publicación “Los inclasificables de la clínica psicoanalítica”. Su edición, impulsó en el Campo Freudiano un movimiento de estudio e investigación signado por una renovada relación a la clínica. Posición que mixturaba el efecto sorpresa con el entusiasmo que generaba ir sobre eso que no se sabía.

Un año más tarde, La Conversación de Antibes en septiembre de 1998 precipitó en lo que hoy conocemos como “La psicosis Ordinaria”. Fue el tercer tiempo de los tres encuentros, en el cual se constataba que lo raro se había hecho frecuente. Se trataba de una casuística menos resonante y florida, y más discreta en la expresión de su rareza. La perspectiva continuista orientó la clínica y el acento fue puesto en el ser hablante y su modo de goce.

Un mes después de este acontecimiento que diera lugar al nacimiento del término psicosis ordinaria, se funda el CIEC, en el mes de octubre de 1998.

Entusiasmo, trabajo, dudas, apuestas…. fundían en un mismo movimiento a miembros de la Escuela y la AMP, con jóvenes practicantes que venían del Área de Psicoanálisis del Hospital Neuropsiquiátrico, de carteles, algunos que merodeaban la Escuela, causados por el psicoanálisis. Así nace nuestro Instituto, con la marca del Hospital, la Escuela y los jóvenes.

Los primeros ateneos clínicos comenzaron estudiando e investigando sobre La psicosis ordinaria. Fue un texto que marcó nuestros comienzos.

Hoy, a casi veinte años, el tema del próximo Congreso nos invita a redoblar la apuesta, tomando esta categoría epistémica para ir un poco más allá.

¿Qué hemos podido constatar a lo largo de este tiempo con respecto a esta nueva clínica? ¿Cómo formalizamos la presentación de una casuística que nos empuja a repensar nuevos modos de abrochamiento? ¿Qué entendemos por signos discretos, esos que sólo pueden ser pesquisados bajo transferencia? ¿Cómo damos cuenta del espectro ampliado de soluciones posibles al agujero forclusivo? ¿Cómo detectamos y operamos con ese arreglo que el parlêtre ha hecho con lo social, su cuerpo y su subjetividad? ¿Qué hacemos los analistas con esas soluciones frágiles o estables con las que alguien llega a la consulta?

No se trata solamente de cómo podemos situar los avances hechos en estos años, sino y -especialmente- de cómo podemos transmitirlos, de qué manera podemos comprobar que el deseo del analista es nuestro instrumento principal, ese del que nos servimos a la hora de avanzar orientados por lo real. Y también de extraer no sólo las consecuencias clínicas, sino también las epistémicas y políticas del terreno de las psicosis, las ordinarias y las otras. Se trata -como siempre- de dejarnos enseñar.

En los Papers N°2 hacia el Congreso, Dominique Laurent, toma la perspectiva de la norma y su cambio en la época. Va a decir que la cuasi-norma neurótica no es la única, y que las normas sociales se encarnan en un determinado estilo de vida, el cual reúne al estilo del conflicto entre la civilización y el modo en el que se vive la pulsión (1)

Hoy nos encontramos con eso nuevos estilos que se manifiestan en una clínica transformada, que no deja de interpelarnos, exigiéndonos ser tan rigurosos como flexibles.

Si una de las marcas de nuestro nacimiento como Instituto tuvo que ver con la psicosis ordinaria, ¿cómo no sentirnos nuevamente convocados, entusiastas y jóvenes, para seguir apostando a dejarnos enseñar por este territorio?

El próximo Congreso en Barcelona, nos espera y nos invita a afilar más nuestros avances con respecto a las psicosis, despejando el territorio de lo ordinario y lo extraordinario, como así también de las neurosis.

 

Eugenia Molina

 

 


 

(1)Laurent, D. , Las nuevas normas y lo ordinario de las psicosis, Papers N°2, https://congresoamp2018.com/wp-content/uploads/2017/07/PAPERS-7.7.7.

 


 

Editorial El Sitio. Mayo de 2017

Venimos una vez más de corroborar el importante lugar que tiene el Ciec en la ciudad, como así también en la comunidad psicoanalítica tanto nacional como internacional.

El Instituto constata nuevamente la trascendencia a la que se apostó en el momento de su fundación, ya a casi veinte años.

Una institución es algo que se mantiene en pie, y vaya si el Ciec nos da cuenta de esto!

Abril ha sido el mes del Seminario Internacional, con la inestimable presencia de Xavier Esqué y un trabajo gigante de nuestra comunidad.

El Instituto se fundó en pos de una política del Campo Freudiano, un objeto social instaurado a través de la Fundación Ciec componiendo así una comunidad de vida. La geografía de esta comunidad se fue conformando en relación a quehaceres sociales, una orientación política, epistémica y clínica relativa a cuerpos de saberes que se constituyeron en áreas, departamentos programas.

A partir de estas perspectivas de la comunidad de vida y la autoridad encarnadas en el Comité de Orientación y la Dirección con su Comité de Gestión es que surgen los lineamientos de enseñanzas, clínicos e investigaciones.

Cada uno de las personas que participan en la vida de la institución, jóvenes, adherentes, analistas, lo hacen desde un modo que excede a la comunidad de lo instituido y las reglas. Esta es una dimensión libidinal, que podemos situar en lo sintomático de cada uno, que opera desde un fuera de sentido de lo institucional todo o absoluto, trascendiendo a un Ideal común.

Entonces, hay lo sintomático de cada uno y hay el síntoma que se lee como consecuencia del funcionamiento institucional, como comunitarismos de identidad, al modo de una cierta identidad de goce. Esta doble perspectiva de lo sintomático nos permite interpretar a la institución como partenaire de la civilización por un lado y por otra parte interpretar los lazos hacia adentro para propiciar un más allá de un asujetamiento a significantes amos y así generar otras formas de lazos posibles, sostenidos en una transferencia de trabajo. Quiero decir, estar advertidos de ir más allá de identificaciones que adormezcan y nublen la posibilidad de generar efectos de trabajo amplios y por otra parte no arraigar en la creencia de una institución monolítica, del Uno-Todo, en la que podamos encontrar la satisfacción del Uno absoluto, eso que nos llevaría a una creencia religiosa.

Propongo situar a la transferencia de trabajo entre lo uno y lo múltiple, es decir, un Instituto

advertido de que no hay el cero del ideal ni el absoluto del Uno. Buscar el modo de predicar en común la Una Orientación de múltiples formas y así propiciar, del mejor modo posible, que la pluralidad tienda al Uno de un Ciec vivaz.

Estos son los asuntos del Ciec hacia un interior íntimo, aunque también nos abocaremos a nuestros otros asuntos del Campo Freudiano. En el horizonte de este año, septiembre, más precisamente 14 y 15, esto es el ENAPOL VIII y el XX Encuentro Internacional del Campo Freudiano, en el Hotel Hilton, en Bs. As. “Asuntos de Familia, sus enredos en la práctica.

Ya en Córdoba están trabajando dos grupos de trabajos hacia este fundamental acontecimiento de nuestra comunidad.

Áreas, Departamentos y Programas, el Ciec aunado, abocaremos un trabajo comprometido y, lo descarto, logrado.

Instituto y ciudad, Instituto Uno y múltiple, Instituto en comunidad con el CF, una comunidad viva.

 

Alvaro Stella

 


Editorial El Sitio. Agosto de 2017

 

El VIII Encuentro Americano de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana impulsó a la comunidad del Campo Freudiano a sumergirse en los ASUNTOS DE FAMILIA.

No tenemos dudas que ya no es lo que era. Sus transformaciones, producto de la hipermodernidad, revelan el carácter ficcional de los lazos familiares y sociales. Nuevas ficciones familiares, nuevas ficciones científicas, llevan a la obsolescencia de ciertas ficciones jurídicas. Es así que en el año 2015 se puso en vigencia el Nuevo Código Civil y Comercial de la República Argentina que intenta regular los nuevos modos de gozar de la población.

En una sociedad dinámica, se da una convergencia entre el discurso de la ciencia, sus avances, y el discurso del derecho para autorizar o permitir las nuevas formas de goce, para legitimar nuevos estilos de vivir la pulsión.

Lo que hoy domina en la modificación de las ficciones jurídicas es el imperativo de igualdad entre los sexos o el imperativo de similitud. La diferencia o la asimetría sexual fundada en la naturaleza ya no constituye prueba para fundar estas ficciones. Se recusa la naturaleza en nombre del Derecho y esto da acceso a una innovación de los semblantes: nuevos nombres, nuevas leyes, que se emplean para ordenar el lazo social. He aquí algunos ejemplos: el matrimonio, que antes era sólo entre un hombre y una mujer, hoy incluye el matrimonio igualitario; el concepto de patria potestad ha sido reemplazado por el de responsabilidad parental; a la filiación por naturaleza o adopción se le sumaron la filiación por técnicas de reproducción asistida y la filiación por afinidad.

La letra del Código recoge lo que ya estaba en la cultura y le otorga con su escritura un estatuto diferente, legitimando y legalizando nuevas prácticas. No sólo se trata de descifrar lo que se juega en el mundo, sino también de la decisión de qué de esto se legitima y cómo se lo legisla. Un campo en que los analistas ciudadanos tenemos la responsabilidad de hacer escuchar nuestra voz.

El psicoanálisis se interroga sobre qué es la familia, sus transformaciones, la manera en que los lazos se hacen y deshacen, los nuevos nombres de sus términos. Pero su

pregunta fundamental es sobre “eso que hace familia”1 para cada uno. Cómo cada quien escribe su hystoria, esa que dice de los modos en que el cuerpo y el lenguaje se anudan para hacer existir una vida pulsional afectada por palabras, es decir, los asuntos de goce. La hystoria que es producto de una conjunción singular entre las ficciones y lo real y que condiciona cierto modo de enlazarse con los otros.

El ENAPOL nos espera para interrogarnos sobre la familia, sus asuntos y la manera de tratarlo y arreglárselas con ellos.

 

Ana Lubatti


Editorial El Sitio. Abril de 2017

 

 

Desde el 2001, el CIEC organiza el Seminario Internacional, un encuentro entre lo éxtimo de la perspectiva de un psicoanalista venido del exterior y el trabajo de investigación que la comunidad del CIEC realiza sobre un tema de interés clínico y a la vez de preocupación social.

Esta vez, nuestro invitado es Xavier Esqué, responsable del próximo Congreso Internacional del Campo Freudiano en Barcelona. Xavier se abocará con nosotros a un tema que, nos interpela como civilización: el vínculo social nuevo1 efecto de las paradojas del individualismo democrático de masas, verificado particularmente en aquellos que han nacido y crecido bajo las coordenadas de este tiempo, los jóvenes.

XAVIER ESQUÉ define la categoría de los jóvenes del siguiente modo: “…los jóvenes transportan el trou (el agujero) de lo traumático de la existencia de todo ser hablante a flor de piel, porque es en ellos donde probablemente se manifieste con mayor violencia la incompatibilidad del leguaje y el goce.”2

Si cada época obliga a enfrentarse a su real3, que de otra manera irrumpe, como nos enseña Eric Laurent, la nuestra nos despierta del sueño de ser amos de nuestro cuerpo, y nos recuerda ferozmente la fragilidad del sujeto contemporáneo, entregado a la ilusión de los algoritmos como modo de regulación social. En este contexto los niños y jóvenes veinte punto diecisiete están compelidos a dar respuestas para vivir, puestos a inventarse sin Otro, dan cuenta del nuevo lazo social, y de un padecimiento siempre singular y a la vez inédito.

Los veintedicisiete nos enfrentan a la necesidad de formalizar la práctica que venimos llevando adelante ya, tomando de la enseñanza de Lacan -la primera y la última- los instrumentos que la esclarecen y la orientan.

En el camino de ese trabajo ubicamos nuestro SI número 12, en él la enseñanza que impartirá nuestro invitado en los dos tramos previstos para su dictado, se articulará con los otros momentos del programa en los que la comunidad del CIEC pone a consideración de la ciudad los resultados de sus investigaciones sobre el tema.

Efectos de una preparación que ha sido intensa, un camino que comenzó delineando interrogantes, buenas preguntas para lanzar el trabajo. Así los cuatro Departamentos del CIEC, sus dos Programas, el PEP (Programa de Enseñanzas de Postgrado), y las instancias de gestión se dejaron tomar por un asunto común y produjeron una sinergia que como torbellino libidinal, nos empujó a avanzar.

Luego, dimos paso a formular hipótesis, que intentamos formalizar y sostener, algunas de ellas son avezadas, serán transmitidas en las mesas del Seminario, y también en las instalaciones que a modo de anzuelos poblarán el espacio.

Otro momento privilegiado de nuestro programa será el trabajo que realizaremos haciendo resonar el tema de nuestro próximo ENAPOL con dos significantes familia y jóvenes, desde la perspectiva de los nuevos usos que hacen de ellos los hablanteseres veinte diecisiete.

En otra de las mesas del Seminario pondremos al trabajo el tema desde la perspectiva del objeto, los textos producidos para la Revista Digital del CIEC, La Lúnula, que editamos para esta ocasión, serán el soporte para interrogar un asunto que a nuestra civilización se le pone en cruz: los restos.

También, como cada vez en nuestros Seminarios Internacionales, contaremos con una conferencia dictada en el marco de la Universidad Nacional de Córdoba, en esta oportunidad Xavier Esqué desarrollará el tema : “¿Por qué analizarse hoy?. El psicoanálisis ante la mercantilización de la salud y la masificación del sujeto.”

Esa conferencia es con entrada libre y gratuita, por lo que siempre es multitudinaria, y en ella buscamos incidir en el debate que los distintos discursos sobre el saber llevan adelante en la universidad, haciendo escuchar la perspectiva de reverso del discurso dominante que el psicoanálisis ofrece.

Lo posible de prever ha sido tomado en cuenta, la orientación ha ubicado las coordenadas, los adherentes del CIEC , sus instancias de orientación y dirección, han puesto mucho para que el acontecimiento se produzca, ahora la contingencia hará lo suyo, nos formamos para no rechazarla.

Los esperamos con todo el entusiasmo del que el CIEC es capaz, en su Seminario Internacional 2017!!!

 

Sonia Mankoff

 

 


 

1 Laurent Eric –El Reverso de la Biopolítica- Grama Ediciones
2 Esqué Xavier. Revista Digital La Lúnula- Editada por CIEC. Año 2017.
3 Laurent Eric –El Reverso de la Biopolítica- Grama Ediciones

Editorial El Sitio. Junio de 2017

 

La primavera lacaniana está en el horizonte con el próximo y resonante acontecimiento político, clínico y epistémico del Campo Freudiano: el VIII Encuentro Americano “ASUNTOS DE FAMILIA, SUS ENREDOS EN LA PRÁCTICA”, que ya está muy cerca. La comunidad analítica de nuestro Instituto y de la Escuela se preparan para ello…

El tema insoslayablemente nos dirige a uno de los primeros textos del Dr. Lacan, "Los complejos familiares…", en donde plantea que la forma actual (sic) de la familia es el resultado de una profunda transformación en la que la reducción de su extensión y la contracción de su forma no implican simplificación alguna sino, por el contrario, que esta se ha vuelto más compleja en su estructura.

Es evidente que hoy, a ochenta años de la publicación de aquel texto, esa complejización de los lazos, lugares y funciones podemos constatarla cotidianamente en nuestra clínica, cuando una gran variedad de familias, en su función de transmitir un nombre, un deseo, una satisfacción, un legado, encuentran que esto resulta casi intraducible para las generaciones venideras.

Es que las coordenadas que orientan el discurso, tal como hoy se presenta, tienen como colofón dos rasgos preponderantes de nuestro tiempo: el consumo y la fetichización, que producen una incontenible metonimización de los lazos y los objetos, sin punto de capitón. Es allí, en los pliegues de estas dimensiones tan actuales de lo social, en donde la familia y sus actores construyen un lugar y un lazo.

Ahora bien, ¿cómo se las arreglan algunos sujetos frente a esta primacía de lo imaginario y la “virtualidad” actual de la comunicación, frente a esas vías identificatorias que crean la ilusión de un amparo imaginario y que no hacen existir más que familias virtuales?

Encontramos algo así como “perfiles” imaginarios que sólo exaltan el anonimato, amparados en los “medios masivos de “identificación”, y que funcionan como verdaderos tutoriales cuando los referentes familiares permanecen sumergidos en esa desconcertante simetría inter-generacional.

Hoy, el analista tiene la espinosa tarea de revitalizar la comunidad familiar, al decir de Sergio Laia, poniendo en función la buena distancia entre semblante y real, junto a una lectura detallada de los objetos y los cuerpos, explorando lalengua de los equívocos, allí donde el inconsciente -siempre y en todas las épocas y familias- se sigue colando.

Elucidaremos la clínica y las maniobras transferenciales a las que los nuevos- y los no tan nuevos- programas de goce nos sumergen.

Hacia este Encuentro nos dirigimos, con el entusiasmo de una Comisión Organizadora que hace un año está trabajando en la disposición de cada detalle y que espera contar con la asistencia y colaboración de nuestra comunidad analítica.

Por nuestra parte, Córdoba ya está presente con dos responsables por parte de la Escuela -Marta Goldemberg y Álvaro Stella- quienes, cada uno con sus grupos de investigación, se harán presentes en las sucesivas actividades preparatorias en Córdoba -en el Instituto y en la Escuela- para lanzarnos a la próxima Conversación de EN.A.P.O.L.

Esperamos su presencia y trabajos -miembros y no miembros de la Escuela, participantes de los grupos de investigación de los Departamentos y Programas del CIEC.

 

Claudia Lijtinstens


Editorial El Sitio. Marzo de 2017


 

La Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP) en enero pasado cumplió 25 años así como la Escuela de la Orientación Lacaniana (EOL) y también su Sección cordobesa.

Con ese marco nació el CIEC, como fundación asociada al Instituto del Campo Freudiano (red internacional) en ocasión del Congreso de la AMP en Barcelona (1998);  lleva 18 años de una actividad creciente en el psicoanálisis con los rasgos que lo definen: Investigación, enseñanza y atención clínica. Dirigido a la ciudad, en estos años ha trascendido su frontera ampliamente.

Desde su creación, dentro de esta actividad se produce un automatón que es su lazo internacional más fuerte: cada dos años invita a un psicoanalista de otra Escuela de la AMP a intervenir en el Seminario Internacional. Esta vez, el XII: “JÓVENES 2017. Inhibiciones, síntomas y angustia” a realizarse 28 y 29 de abril,  contará con la presencia,  el trabajo y la trasmisión inestimables de Xavier Esqué, psicoanalista en Barcelona, AME de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis (España) y de la AMP, AE (2003- 2006). Celebro además el punto de encuentro: el lugar donde fue pergeñado el CIEC, el de la pertenencia de nuestro invitado, es también sede del próximo Congreso de la AMP en 2018.

El tema del XII Seminario Internacional es totalmente actual no sólo para la comunidad psicoanalítica. Abre un abanico de consideraciones acerca de un grupo etáreo particular, JÓVENES, para tratar las consecuencias de la época y la civilización, considerando las mudanzas del goce en él. Nuestro trabajo abrirá la diversidad que implica en especial “la omnipresencia de la angustia, las neodeshinibisiones del yo y el mutis del síntoma” (Argumento en Editorial El Sitio Nº 142) captando los signos de la irrupción de lo real en el cuerpo.

No solo de interés para psicoanalistas, entonces, también para todos aquellos operadores de la cultura, la educación, la justicia, la salud, en fin, particulares e instituciones que se avocan a un diario trabajo en lazo con niños, adolescentes, jóvenes.

2017 - Una época, una civilización occidental, la nuestra, diluida y con efectos por las irrupciones y/o contaminación de otra que representa  cierto fundamentalismo.

En la nuestra, con el discurso capitalista y su inyección feroz de consumo veloz, de manipulación de los cuerpos, de avasallamiento de las singularidades para nombrar sólo algunas características.

 El pacto del discurso del amo y la ciencia, donde las religiones tienen su papel, se profundiza para sortear y rechazar la singularidad de cada hablante, intentando silenciar el goce Uno por considerarlo pasible de dominar. Vano pacto en tanto el goce irrumpe cual real desbocado en los cuerpos y en las sociedades.

Una vieja rama de la biología y la medicina, la neurología, ha resurgido por efectos de la tecnología al servicio de la ciencia.Tras aplastar a la Psiquiatría, ha tomado las riendas de lo psi y se ofrece al discurso del amo, para dominio de los individuos tomada por el neurocognitivismo. Éste encarna así el empuje terapéutico actual por la aplicación de un protocolo universal. Constatamos que se ha medicalizado a la infancia a partir de su vigilancia, usando el campo educativo para ello, a la adolescencia se la combate con mayor vigilancia para la “detección precoz de lo que está fuera de las normas” (Hilda Vittar, “Endiabladamente astuto” en Destellos de Enigmas del Cuerpo 1), y por lo tanto la expulsión de las escuelas, encierros terapéuticos; ¿y los jóvenes? ¿Incluidos en  el conjunto de adolescentes? ¿Es otro?...

El psicoanálisis no habla en términos del todo universal, del para todos. Interpreta y lee la época y con sus instrumentos diversos los trasmite. Recientemente J.-A. Miller (21/1/17 apertura en actividad sobre la Garantía, en la ECF), a propósito de la Escuela, la ha presentado en tanto conjunto de psicoanalistas en lo social, con alas analíticas y patas sociales, al señalar que el discurso analítico se somete al discurso del amo en tanto asociación legal, al mismo tiempo que lo subvierte por su semblante con cada singularidad.

Extiendo por cierto al Instituto esta función en tanto asociación civil que a la vez investiga, enseña y trasmite sus avances al Otro social, y que recibe y trata el sufrimiento de los hablantes. Sus avances tendrán ocasión de trasmitirse también en la actividad que nos convoca.

Si bien JOVENES 2017, no todos, es más: uno por uno con inhibiciones, síntomas, angustia, es decir cada existencia en su singularidad.

El Seminario Internacional es una ocasión extraordinaria para adentrarnos en estos avatares donde la perspectiva clínica y el hacer del psicoanalista que de aquello se desprende, balizará el intenso trabajo de esos días.

 

 Ana Simonetti

 


Compartir este articulo

Submit to FacebookSubmit to Google BookmarksSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn
consultorios