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Enseñanzas

 

 

 - CURSO 2019 - EL NIÑO Y LAS VIOLENCIAS

 

Imagen Curso 2019

 

 

Nos confrontamos hoy, conmovidos, a un despliegue de diversas manifestaciones de violencia que tratamos en la experiencia de análisis con un niño o un adolescente y también en las Instituciones en las que practicantes del psicoanálisis inciden con su acción.

El adagio tomado por Freud de un cuento de Baltazar Gracián: "El hombre es un lobo para el hombre" –año 1651 - , nos permite captar su idea en cuanto a la "naturaleza humana".
Por su parte, Lacan dice que el fundamento de "la agresividad es la tendencia correlativa de un modo de identificación que llamamos narcisista" (2)

El lenguaje humaniza y socializa, pero es necesario consentir a una pérdida de satisfacción primordial y a la imposibilidad de una comunicación ideal con el Otro.
Podríamos decir que hay aquí una paradoja: el lenguaje que vuelve a los hombres tan semejantes entre sí, también particulariza sus pequeñas diferencias, sus maneras de ser y satisfacerse, sus costumbres y sus hábitos, fuente del narcisismo tan segregativo.
Así, el psicoanálisis nos revela que lo ajeno no es lo que está afuera sino en el corazón mismo del ser del sujeto. Se odia del otro lo primero que se odia en sí mismo y se reacciona agresivamente creyendo que es del otro de quien emana esa causa del malestar que sin embargo está en lo más íntimo de cada uno.
El odio aparece de entrada como una ruptura del vínculo social. Se piensa que si el amor une, el odio separa. Pero de inmediato se hace patente que el odio es uno de los vínculos más fuertes que el sujeto puede mantener con el otro. Lacan habló del odioenamoramiento. Incluso entre los adolescentes encontramos "grupos de odio", en tanto el odio mismo puede funcionar como un significante del lazo social.
Cada época intenta regular la pulsión de muerte. Podemos decir que bajo el régimen de la tradición patriarcal, la violencia en tanto goce, era legitimada socialmente bajo las formas de sacrificio, castigo, la disciplina, entre otros.
Hoy, por efectos del progreso de la ciencia y del mercado, verificamos las consecuencias de una débil metaforización. Así, tanto el registro simbólico como el imaginario se demuestran frágiles para atemperar el empuje de la pulsión de muerte.
"Niños violentos" es el título que Miller da a su conferencia trazando líneas a desplegar en el convite que nos propone para investigar el tema.
Tomaremos a nuestro cargo las preguntas que plantea allí: "la violencia en la infancia ¿es la irrupción pura de la pulsión de muerte?" ¿Es violencia del sujeto o de su familia y la escuela? La imposición en nombrar "violento" a un niño, implica ya un acto violento. Asimismo encasillarlo en diagnósticos precipitados y dispositivos de control. Los miedos y terrores que habitan a los niños, traducen en muchos de los casos situaciones violentas.
Miller incluye especialmente la rebelión del niño y del adolescente, como aquella violencia con la que se abrirá camino. Vale nombrarla una violencia creativa.
Vemos bien, entonces, que no se tratará de ninguna aspiración a anularla, en tanto no es separable de la relación que el sujeto mantiene con la pulsión y con aquello que regula el goce pulsional. Será preciso orientarnos por una política del síntoma que no niegue la pulsión de muerte y a la vez no dimita en la impotencia de darnos por vencidos.

 

MÓDULOS:


1- LA AGRESIVIDAD CORRELATO DE LA CONSTITUCIÓN SUBJETIVA –

 

Docentes: Eugenia Molina y Beatriz Gregoret
● El concepto de agresividad para el psicoanálisis.
● Violencia simbólica inherente a la constitución subjetiva.
● Violencia en lo imaginario.
● Violencia: puro goce en lo Real o simbolizable.
● Violencia: ¿síntoma? ¿O lo contrario al síntoma?
● Violencia: fracaso del proceso de represión o una falla en el establecimiento de la defensa.

 

2- AGRESIVIDAD – VIOLENCIA –

 

Docentes: Gabriela Dargenton y Raquel Narbona
● Violencia: goce de la Pulsión de muerte y época.
● Violencia del niño – violencia hacia el niño.
● Violencia hacia sí mismo - hacia el Otro.
● Agresividad – Violencia – Acto de violencia.

 

3- VIOLENCIAS –

 

Docentes: Ana Lubatti y Silvia Perassi
● Violencia escolar - Bullying – Cyberbulling.
● Insulto – provocación - injuria.
● Los miedos y las fobias
● Violencias habladoras: referidas a signos de paranoia o de histeria.
● Violencias sin causa no sin consecuencias.
● Segregación.
● Violencia diversión y espectáculo.
● Violencia creativa y rebelión / violencia errática.

 

4- TRATAMIENTO DE LAS VIOLENCIAS – DESAFÍOS PARA EL PSICOANÁLISIS –

 

Docentes: Claudia Lijtinstens y Silvina Sanmartino
● Síntoma – Defensa – Fantasma.
● Principio del placer y contra-violencia simbólica.
● La práctica del Psicoanálisis vectorizada por la política del síntoma y orientada por lo Real.

 

 

Freud, S. (1929-1930). El malestar en la cultura. Tomo XXI. pág. 108. Obras Completas. 1ª ed. 1ª reimp. Bs As: Amorrortu, 1986.
2 Lacan, J. (1948) La agresividad en psicoanálisis. En Escritos 1. 2ªed. 1ª reimp. Bs As: Paidós, 2010.
3 Miller, J-A. (2015) Niños violentos. En Notas de niños 3: Inconsciente. Revista del Departamento de psicoanálisis con niños CIEC-NRC. Córdoba, 2018.

 

COMISIÓN DE ENSEÑANZAS: Beatriz Gregoret (Responsable), Silvia Perassi, Andrea Noriega, Florencia Re, Agostina Ventre.

 

CALENDARIO: 17 y 31 de mayo - 7 de junio - 5 de julio - 2, 16 y 30 de agosto - 6 de septiembre - 4 y 18 de octubre - 1 y 15 de noviembre.
ARANCELES: Un pago $3.750 - Pago por módulo: $ 1.100.

 

 

 

 

 

 

VII Jornadas del Departamento de Investigación de Psicoanálisis con niños CIEC-NRC

PARENTALIDADES ACTUALES Y SUS CONSECUENCIAS EN EL NIÑO

Argumento

Vivimos un tiempo de reconfiguración profunda de las familias, del surgimiento de nuevas formas de uniones que siguen el ritmo de los cambios de la civilización. El discurso de la hipermodernidad, signado por la alianza entre el capitalismo y las tecnociencias, trajo aparejado la declinación del padre y el eclipse de los ideales que ordenaban el lazo social y familiar. En su lugar, es el objeto a el que asciende al cenit del cielo social, la dictadura del plus de goce en esta época del Otro que no existe que “hace estallar el matrimonio, dispersa la familia y modifica los cuerpos”1. Allí donde se ordenaba el universo a partir de la excepción de la función del padre, de su prohibición, tenemos ahora la apertura a una lógica de lo ilimitado y lo sin excepción, al nuevo reino del no-todo que conlleva el derecho de cada uno a gozar a su manera. Si antes la familia era un sistema de semblantes, de significantes que intentaban ordenar el goce, ahora el goce reordena la familia y ello trae como consecuencia la multiplicación de sus formas: conyugales, monoparentales, recompuestas, homoparentales, adoptivas….

Los avances en las técnicas de procreación promueven sofisticados métodos para convertirse en padres: banco de esperma, vientre de alquiler, congelamiento de embriones, verificación genética. De esta manera la maternidad y la paternidad ya no quedan sujetas a la sexualidad. Se crean así problemáticas inéditas ¿Quién es el padre de este niño, el progenitor o aquel que educa al niño? ¿Quién es la madre, la donante del óvulo o la que porta en su vientre al niño? ¿Cómo definir qué es un padre y una madre?

El Derecho, siguiendo este dinamismo social, construye nuevas ficciones jurídicas sobre la procreación y la filiación que, al mismo tiempo que apuntan a regular estas prácticas y vínculos, las legitiman, otorgando así mayores libertades. El nuevo Código Civil recoge en su letra un significante que comienza a circular a fines del siglo XX “Parentalidad”. Este término tiende a reemplazar al de familia e implica en sí mismo una simetría e igualdad entre el padre y la madre en lo que concierne al orden familiar. Por un lado la parentalidad implica que el padre sea sustituido por los pares o las pares. Por otro lado, la pareja parental ya no se funda en la diferencia sexual y esto instituye la posibilidad de la filiación separada de la sexualidad.

Estas parentalidades actuales se confrontan con nuevas dificultades en la vida cotidiana que dan lugar a nuevos problemas clínicos. Nos encontramos con padres que no creen en el ejercicio de sus funciones o que no se autorizan en su deseo, plegándose al imperativo social del “derecho del niño a elegir”. Padres que sueltan a sus hijos prematuramente porque “tienen que ser independientes”. Padres que exigen demasiado o, por el contrario, no exigen nada. Padres angustiados, irritados, impotentes, o desorientados en lo que significa criar a un niño. Se multiplican los manuales, los tips, las escuelas para padres que ofrecen recetas de cómo educar a estos niños y adolescentes que no soportan las reglas, las prohibiciones, que no pueden permanecer en un sitio, y en los cuales se evidencia cada vez más un goce del cuerpo a cuerpo que se manifiesta en peleas, agresiones que llegan a veces a la violencia. Niños del capricho, niños solos, niños desganados, niños descreídos.

Ni las ficciones jurídicas, ni las científicas, ni las pedagógicas pueden dar cuenta del punto de real de lo que es el origen subjetivo de cada niño, del encuentro siempre fallido entre los sexos, sean o no del mismo, y el deseo de niño. Ese niño es hoy quien funda y estructura su familia, en el sentido de que la posición de los padres se reconfigura a partir del lazo singular que establecen con el objeto a que es el niño.

Lacan, al final de su enseñanza, habla del padre como “instrumento” del que se puede prescindir a condición de haberse servido. Este padre “instrumento” sirve para enlazar de una manera singular los tres registros Real-Simbólico-Imaginario, y vemos en la clínica cómo se problematiza ese enlace en las nuevas expresiones sintomáticas del niño.

El psicoanálisis no cree en un determinismo, en una causalidad familiar que permita hacer una correspondencia biunívoca entre la estructura de la familia y el tipo de síntoma del niño. El niño como sujeto es un lugar de indeterminación “¿qué opción hizo? (…) La respuesta es indeducible, la causalidad es inasignable”.2 Es el niño el que hace una elección y quien debe inventar un uso del instrumento.

Nos preguntamos:

¿De qué deseo particularizado de los padres es producto este hijo? ¿Qué hace padre (instrumento) del lado mujer y qué hace padre (instrumento) del lado hombre en cada niño que recibimos en nuestros consultorios? ¿Qué uso del instrumento padre hace el niño? ¿Cómo se las arregla el niño ante las anomalías familiares? ¿Con qué síntoma responde? ¿Qué ficciones inventa cuando no hay padre o por el contrario cuando se encuentra frente a una multiplicación de éstos? ¿A quién se identifica? ¿Qué estrategias utiliza para escabullirse de la voracidad del Otro maternal? ¿Qué invención significante construye para evitar quedar capturado en el fantasma de sus padres? ¿Cómo introduce lo hétero frente al borramiento de la diferencia de los sexos que promueve el igualitarismo paritario de los roles familiares? ¿Cómo se orienta el niño hacia el Otro sexo?

El encuentro del niño y sus padres con un analista, puede ser la oportunidad para construir una solución singular para él y para su familia.

En el tratamiento con un niño el analista es también un instrumento, pero está obligado a tomar más iniciativas que con el adulto3, debiendo a veces alentar, prohibir, orientar y sostener la palabra4 del niño. Ofrece además un lugar a los padres donde poder decir su sufrimiento, su dificultad de soportar, su imposible de comprender los problemas de su hijo.

El tema elegido para estas Jornadas nos pone en el camino de investigar las parentalidades actuales, sus incidencias en el sujeto y verificar desde la clínica qué uso hace cada niño “de ese instrumento paternal, es decir, el instrumento broche de goce”.5

Ejes

  1. Tecnociencia y legislación. Filiación, procreación y género. 

  2. Función padre, función madre, en la época de la inexistencia del Otro.

  3. Sexualidad femenina. Deseo y goce. 

  4. Padre instrumento, broche entre significante y cuerpo. El padre que impacta.

  5. Avatares de la autoridad.

  6. Dimensión de la invención en las relaciones entre el niño y sus padres.

  7. Niño objeto: desecho del goce de sus padres o  causa de su deseo.

  8. Síntomas, ficciones e invenciones del niño en las nuevas parentalidades.

  9. Violencia hacia el niño, violencia del niño. 

  10. Una clínica renovada. La función del analista.

 

1 MILLER, J.A. “Una fantasía” 2004

2 Miller, J.A. “Niños violentos” en Revista Carretel Nº 14.

3 Miller, J.A. “Interpretar al niño”, Lacaniana 10, p.36.

4 Cottet, Serge “El padre pulverizado” en Virtualia 15

5 Laurent Eric “Parejas de hoy y consecuencias para sus hijos”

 

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