Anzuelos a partir de la lectura realizada por la Hemeroteca del CIEC
- Desde la editorial aparecen dos vías para abordar el trabajo del sueño a partir de su material significante, la que construye la realidad y la que apunta a lo imposible de representar. Avanzando en la lectura de la revista, texto a texto, esas vías se amplifican:
Sueños que se sueñan y sueños que se cuentan;
sueños que duermen y sueños que despiertan;
sueños como señal de baliza y sueños como fábricas de ficciones;
sueños de entrada en análisis y sueños de salida;
un sueño que se lee en lo que se dice de él y un sueño que ya es intérprete como escritura;
la pesadilla de Sandy como antesala de una fobia y como invención de la causa de castración.
El despliegue de estas múltiples vías de elaboraciones epistémicas y clínicas, conducen de vuelta al título, especialmente al UN como contraste que interroga ¿A qué UN sueño hace referencia el título de la revista?
- Se lee en varios textos de la revista como la adolescencia, en tanto construcción, testimonia de la imposibilidad de nombrar vía el significante lo que pasa en el cuerpo, quedando en evidencia la relación que no hay, no solo con el cuerpo del otro semejante, sino también con el propio. Sin embargo, tanto desde el psicoanálisis como en el cine, interesa hacer lecturas de los modos de hablar y de soñar de los adolescentes como formas de arreglos.
En este sentido, ¿De qué ficciones se sirven, con qué cuentan los adolescentes hoy para encontrar respuestas, frente al desarreglo esencial de la sexualidad? ¿Cómo son contados por ellas? ¿Hay lugar para el enigma sobre sí mismos en esas ficciones?
- La expresión francesa pret-a-porter (listo para llevar) se lee a lo largo de la revista como un adjetivo que va describiendo la dificultad del universal en los diagnósticos, en las respuestas, en la ficciones y los objetos ofrecidos a niños y adolescentes por el discurso capitalista a modo de sutura entre significante y cuerpo. Como venimos estudiando camino al Seminario Internacional, Laurent Dupont sostiene que el individuo contemporáneo rechaza mediante la autodeterminación, la brecha entre el cuerpo y el significante, sin lugar para el tropiezo que señala el inconsciente. Sin embargo son esas modas imperantes, nacidas a partir de una democratización de prendas para su alcance masivo, las que también podrían brindar significantes, imágenes y sentidos necesarios para fabricar una forma de apropiarse del cuerpo y de ese goce extraño ¿Dónde radica o dónde ubicar entonces la dificultad de esas suturas masivas?


