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VII Jornadas · Parentalidades actuales y sus consecuencias en el niño

por 08/10/2018mayo 8th, 2026No Comments

Parentalidades actuales y sus consecuencias en el niño

 

Argumento

Vivimos un tiempo de reconfiguración profunda de las familias, del surgimiento de nuevas formas de uniones que siguen el ritmo de los cambios de la civilización. El discurso de la hipermodernidad, signado por la alianza entre el capitalismo y las tecnociencias,  trajo aparejado la  declinación del padre y el eclipse de los ideales que ordenaban el lazo social y familiar. En su lugar, es el objeto a el que asciende al cenit del cielo social, la dictadura del plus de goce en esta época del Otro que no existe que “hace estallar el matrimonio, dispersa la familia y modifica los cuerpos”1MILLER, J.A. “Una fantasía” 2004. Allí donde se ordenaba el universo a partir de la excepción de la función del padre, de su prohibición, tenemos ahora la apertura a una lógica de lo ilimitado y lo sin excepción, al nuevo reino del no-todo que conlleva el derecho de cada uno a gozar a su manera. Si antes la familia era un sistema de semblantes, de significantes que intentaban ordenar el goce, ahora el goce reordena la familia y ello trae como consecuencia la multiplicación de sus formas: conyugales, monoparentales, recompuestas, homoparentales, adoptivas…

Los avances en las técnicas de procreación promueven sofisticados métodos para convertirse en padres: banco de esperma, vientre de alquiler, congelamiento de embriones, verificación genética. De esta manera la maternidad y la paternidad ya no quedan sujetas a la sexualidad. Se crean así problemáticas inéditas ¿Quién es el padre de este niño, el progenitor o aquel que educa al niño?  ¿Quién es la madre, la donante del óvulo o la que porta en su vientre al niño? ¿Cómo definir qué es un padre y una madre?

El Derecho, siguiendo este dinamismo social, construye nuevas ficciones jurídicas sobre la procreación y la filiación que, al mismo tiempo que apuntan a regular estas prácticas y vínculos, las legitiman, otorgando así mayores libertades. El nuevo Código Civil recoge en su letra un significante que comienza a circular a fines del siglo XX “Parentalidad”. Este término tiende a reemplazar al de familia e implica en sí mismo una simetría e igualdad entre el padre y la madre en lo que concierne al orden familiar.  Por un lado la parentalidad implica que el padre sea sustituido por los pares o las pares. Por otro lado, la pareja parental ya no se funda en la diferencia sexual y esto instituye la posibilidad de la filiación separada de la sexualidad.

Estas parentalidades actuales se confrontan con nuevas dificultades en la vida cotidiana que dan lugar a nuevos problemas clínicos. Nos encontramos con padres que no creen en el ejercicio de sus funciones o que no se autorizan en su deseo, plegándose al imperativo social del “derecho del niño a elegir”. Padres que sueltan a sus hijos prematuramente porque “tienen que ser independientes”. Padres que exigen demasiado o, por el contrario, no exigen nada. Padres angustiados, irritados, impotentes, o desorientados en lo que significa criar a un niño. Se multiplican los manuales, los tips, las escuelas para padres que ofrecen recetas de cómo educar a estos niños y adolescentes que no soportan las reglas, las prohibiciones, que no pueden permanecer en un sitio, y en los cuales se evidencia cada vez más un goce del cuerpo a cuerpo que se manifiesta en peleas, agresiones que llegan a veces a la violencia. Niños del capricho, niños solos, niños desganados, niños descreídos.

Ni las ficciones jurídicas, ni las científicas, ni las pedagógicas pueden dar cuenta del punto de real de lo que es el origen subjetivo de cada niño, del encuentro siempre fallido entre los sexos, sean o no del mismo, y el deseo de niño. Ese niño es hoy quien funda y estructura su familia, en el sentido de que la posición de los padres se reconfigura a partir del lazo singular que establecen con el objeto a que es el niño.

Lacan, al final de su enseñanza, habla del padre como “instrumento” del que se puede prescindir a condición de haberse servido. Este padre “instrumento” sirve para enlazar de una manera singular los tres registros Real-Simbólico-Imaginario, y vemos en la clínica cómo se problematiza ese enlace en las nuevas expresiones sintomáticas del niño.

El psicoanálisis no cree en un determinismo, en una causalidad familiar que permita hacer una correspondencia biunívoca entre la estructura de la familia y el tipo de síntoma del niño. El niño como sujeto es un lugar de indeterminación “¿qué opción hizo? (…) La respuesta es indeducible, la causalidad es inasignable”.2Miller, J.A. “Niños violentos” en Revista Carretel Nº 14. Es el niño el que hace una elección y quien debe inventar un uso del instrumento.

Nos preguntamos:

¿De qué deseo particularizado de los padres es producto este hijo? ¿Qué hace padre (instrumento) del lado mujer y qué hace padre (instrumento) del lado hombre en cada niño que recibimos en nuestros consultorios? ¿Qué uso del instrumento padre hace el niño? ¿Cómo se las arregla el niño ante las anomalías familiares? ¿Con qué síntoma responde? ¿Qué ficciones inventa cuando no hay padre o por el contrario cuando se encuentra frente a una multiplicación de éstos? ¿A quién se identifica? ¿Qué estrategias utiliza para escabullirse de la voracidad del Otro maternal? ¿Qué invención significante construye para evitar quedar capturado en el fantasma de sus padres? ¿Cómo introduce lo hétero frente al borramiento de la diferencia de los sexos que promueve el igualitarismo paritario de los roles familiares? ¿Cómo se orienta el niño hacia el Otro sexo?

El encuentro del niño y sus padres con un analista, puede ser la oportunidad para construir una solución singular para él y para su familia.

En el tratamiento con un niño el analista es también un instrumento, pero está obligado a tomar más iniciativas que con el adulto3Miller, J.A. “Interpretar al niño”, Lacaniana 10, p.36., debiendo a veces alentar, prohibir, orientar y sostener la palabra4Cottet, Serge “El padre pulverizado” en Virtualia 15 del niño. Ofrece además un lugar a los padres donde poder decir su sufrimiento, su dificultad de soportar, su imposible de comprender los problemas de su hijo.

El tema elegido para estas Jornadas nos pone en el camino de investigar las parentalidades actuales, sus incidencias en el sujeto y verificar desde la clínica qué uso hace cada niño “de ese instrumento paternal, es decir, el instrumento broche de goce”.5Laurent Eric “Parejas de hoy y consecuencias para sus hijos”